Crisis de arroceros en San Martín: yo impulsaré una defensa real para nuestra región y nuestra Amazonía productiva

La crisis que hoy viven nuestros arroceros en San Martín no puede seguir siendo ignorada. En nuestra región, miles de familias trabajan la tierra, invierten en cada campaña agrícola y sostienen con esfuerzo una de las actividades más importantes de nuestra economía. Sin embargo, hoy están cosechando para vender a pérdida. Y eso no es libre mercado: eso es abandono.

Como candidato a la Cámara de Diputados por San Martín, considero que esta coyuntura debe ser atendida con urgencia. La fuerte caída del precio del arroz en chacra, el aumento de los costos de producción y la competencia desleal por importaciones y contrabando están golpeando directamente a nuestros productores. Esta situación no solo afecta al agricultor, sino también a toda nuestra economía regional, al empleo rural y al futuro de nuestra Amazonía productiva.

Nuestra región San Martín no puede seguir produciendo riqueza para empobrecerse

San Martín es una región de esfuerzo, trabajo y producción. Nuestro campo mueve la economía, genera empleo y alimenta al país. Pero hoy nuestros arroceros están enfrentando una crisis que amenaza su estabilidad y la de miles de hogares. El precio que reciben por su producto ya no cubre los costos básicos de producción, y eso convierte su trabajo en una actividad cada vez menos rentable.

A esto se suma el incremento de los precios de fertilizantes, transporte, combustible y otros insumos, que elevan aún más la presión sobre el productor. Mientras tanto, muchos agricultores denuncian que deben competir en condiciones desiguales frente al ingreso de arroz importado y al contrabando, que terminan distorsionando el mercado y hundiendo más los precios.

No podemos permitir que quienes sostienen nuestra producción agraria sean los más perjudicados. Nuestra región San Martín merece respeto, atención y soluciones concretas.

Yo impulsaré una agenda concreta desde la Cámara de Diputados

Frente a esta crisis, no basta con expresar solidaridad. Yo impulsaré una agenda clara, firme y orientada a defender a nuestros productores arroceros y a toda la Amazonía productiva.

En primer lugar, impulsaré la declaratoria de emergencia del sector arrocero, para que el Estado actúe con la rapidez que esta coyuntura exige. En segundo lugar, plantearé un control real al contrabando y a la competencia desleal, porque no es posible que nuestros agricultores sigan compitiendo en desventaja mientras el Estado mira a otro lado.

Además, promoveré la reprogramación de deudas para los productores, de manera que puedan enfrentar esta crisis sin quedar ahogados financieramente. También defenderé compras públicas de arroz peruano para programas sociales, porque el Estado debe convertirse en un aliado del productor nacional y no en un espectador indiferente.

Mi compromiso es claro: defender a nuestros agricultores con propuestas concretas, fiscalización firme y presencia real del Estado en nuestra región.

Defender al agro de San Martín es defender el futuro de nuestra región

Hablar del arroz es hablar del trabajo de miles de familias de nuestra región. Es hablar del esfuerzo de hombres y mujeres que se levantan temprano, siembran, cosechan y mantienen viva la economía rural. Por eso, defender al agro no es un tema secundario: es una prioridad para San Martín.

Yo creo en una región que crece desde su campo, que protege a sus productores y que convierte su riqueza en bienestar para su gente. No podemos seguir permitiendo que San Martín produzca tanto y reciba tan poco. No podemos normalizar que el agricultor viva endeudado mientras otros se benefician de su esfuerzo.

Hoy más que nunca necesitamos representantes que conozcan nuestra realidad, que hablen por nuestra gente y que actúen con decisión. Yo asumiré esa responsabilidad con firmeza.

Porque nuestra región San Martín no puede seguir produciendo riqueza para seguir empobreciéndose. Ha llegado el momento de defender lo nuestro, de respaldar a nuestra gente y de construir un futuro con justicia para el campo.